Nueva Etapa de la revista La Pecera

que inició su recorrido durante la crisis argentina del 2001 hasta el año 2009, en que dejó de publicarse en papel , hasta 2016,  en que reaparece con el Nro 15.

 "Ningún pez es demasiado raro para tu pecera" es el lema de la revista, inspirado en la conocida novela de D. H. Lawrence, señalando la heterogeneidad de contenidos y lenguajes. Y también, una apuesta por autores, poéticas y pensamientos a contrapelo.

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La PECERA.ne

ISSN 1666-8782

Fundada en Mar del Plata, otoño de 2001 © Editorial Martín y O. Picardo

DIRECTORES:

Osvaldo Picardo  y  Héctor Freire.

© 2016 Big Fish para La Pecera. Creado con Wix.com 

lapeceralibros@gmail.com

DIRECCIÓN POSTAL: Av. Pueyrredón 2387  5º Piso.  (1119) Capital Federal 

O PAU DO BRASIL, Historia de nunca acabar

 

O Pau do Brasil, de Wilson Alves-Bezerra

 

 

            El poeta brasileño Wilson Alves-Bezerra (1977) inició en abril de 2016 un proyecto lírico llamado O Pau do Brasil. La obra en progreso dialoga directamente con el primer libro de poemas del vanguardista brasileño Oswald de Andrade: Pau Brasil (1925). Alves-Bezerra se interroga sobre la nacionalidad brasileña, pero ya no basado en el optimismo y la utopía de los años veinte del siglo pasado, sino en la distopía de los tiempos sombríos que vive su país.  

            Para el poeta, la ruptura se produjo con el derrocamiento de la presidenta Dilma Rousseff, por medio de un golpe parlamentario, lo que provocó la interrupción de un ciclo de 13 años de gobiernos del Partido de los Trabajadores, y la instauración de un programa económico liberalizante y excluyente, diferente al defendido en las elecciones de 2014. De forma paralela, se ha observado en Brasil el resurgimiento de discursos que remontan a los años de dictadura cívico-militar (1964-1985), con la defensa abierta del abatimiento de sospechosos, el fin de las libertades individuales y la criminalización de movimientos populares, lo que refleja, según el poeta, el atavismo de una tradición retrógrada, patrimonialista y esclavista, aún no superada del todo en el país más grande de América Latina.    

            Los poemas de O Pau do Brasil, a través de collages y citas irónicas de los discursos oficiales en circulación, lanzan con la estridencia de un grito imágenes poéticas que buscan llamar la atención de la comunidad internacional y, al mismo tiempo, provocar efectos entre los propios brasileños, para que salgan de la especie de letargo y conformismo en los que están inmersos.

Se presentan, a continuación, seis poemas recientes de O Pau do Brasil, escritos entre marzo y abril de 2018. Los dos primeros fueron creados tras de la muerte de la concejala carioca Marielle Franco, asesinada con cuatro tiros en la cabeza en un Río de Janeiro bajo intervención militar, un crimen con características de ejecución. Franco era crítica de la actuación truculenta de la policía en las favelas cariocas, del gobierno de Michel Temer y había sido recién electa por sus pares para dirigir una Comisión Parlamentaria que investigaría la actuación de los militares. A pesar de que existan indicios de que se trató de violencia de Estado, dicha hipótesis curiosamente ha sido más sustentada por la prensa internacional que por los medios brasileños. El tercer poema de la serie tematiza los acontecimientos ocurridos en torno al atentado a tiros ocurrido durante la caravana de Luiz Inácio Lula da Silva y la orden de prisión ordenada contra el ex presidente, pocos días después, proceso calificado como arbitrario y parcial por gran parte de la población del país. Para construirlo, el poeta recurrió a la reescritura del párrafo inicial de la novela Gran Sertón: Veredas, de João Guimarães Rosa (Adriana Hidalgo, 2009).

El cuarto poema es una reescritura de “Canción del Exilio”, del poeta decimonónico Gonçalves Dias, reescrita en referencia a los hechos contemporáneos de Brasil, con especial homenaje a un político muy conocido –responsable por una grabación en la que afirma que era necesario “hacer un gran acuerdo nacional, con el Poder Judicial, con todo” para “estancar a la sangría” de la política brasileña–. El siguiente texto es una reescritura de “Llanto por Ignacio Mejías – La cogida y la muerte”–, de Federico García Lorca, construido a parir de la arbitraria orden de aprehensión emitida por un juez brasileño, quien dio un plazo hasta las cinco de la tarde para que se entregase el presidente Lula.

            O Pau do Brasil ha sido republicado de manera continua en Brasil por la editorial Urutau y, en Portugal, una parte considerable de sus poemas figuran en la antología Exílio aos olhos, exílio às línguas (Exilio a los ojos, exilio a las lenguas), de la editorial Oca. Esta es la primera vez que se publican estos textos en Argentina.

 

 

 

1

 

Para Marielle Franco

 

Vivimos en una democracia, todo el mundo lo sabe, donde aviones solo caen por accidente o voluntad divina, de repente, en el momento justo, matando a unos enemigos. En una democracia en la que lamentamos, verdaderamente, que concejalas sean asesinadas, que se oponen a las intervenciones necesarias, ya explicadas en el diario del domingo. Nuestra democracia, se sabe, es propia del estado de derecho, en la que el izquierdo se calla porque Dios Padre no habla con estado laico, tumulto, bullicio. En la democracia, manda el que puede, obedece el que se raja. En ella somos iguales, hijos y padres, pero mamá tiene sus preferidos. Si no te esforzaste lo suficiente y no fuiste buen niño, te quitamos los mimos, tu bolsa familia, te dejamos desnudo, en el exilio, delante de la jauría del colegio de élite. Te prendemos fuego para que te ejercites, en el martirio de la libre concurrencia, donde paciencia e inversión son las más grandes virtudes. El país anda lleno, e incluso así, democrático, haremos un pacto y tal vez no entres en la primera lista. En esta nueva fase, en la que cambiamos pato por sapo, privilegiamos a turistas, vamos a probar nuevos gases y ofrecer nuevos aires, a profesores, putas y activistas. Es el nacimiento de mitos, es el ocaso de la guerra, en esta tierra, haremos lindos campos de concentración a venezolanos bolivarianos chavistas, indecentes artistas, universitarios confusos y demás ignorantes. Es la democracia.

 

 

2

 

Violencia de Estado

 

Es un asesinato. Solo faltaba que alguien pensara que la intervención cesaría los asesinatos en Río de Janeiro. Obviamente no tenemos esa pretensión, lo que pretendemos es restablecer el ejercicio de la autoridad. Es un asesinato. Es el trágico avance en la escalada de la barbarie, la cual debe ser contenida cueste lo que cueste. Es un asesinato. Importante es que no haya impunidad, que haya una averiguación rigurosa y prisión para los criminales. Es un asesinato. Una tragedia, otra tragedia diaria de Río de Janeiro. Eso no pone en jaque la eficacia de la intervención federal. Es un asesinato. Inaceptable, inadmisible, como todos los demás asesinatos que ocurren en Río de Janeiro. Es un asesinato. Un cadáver tan común como cualquier otro. Es un asesinato. ¿Por qué tantos intentos de transformar a esa concejala en mártir? ¿Representa al pueblo? ¿Qué segmento del pueblo? ¿Del ciudadano de bien? Nosotros, policías, tenemos una misión mucho más grande que esa mezquindad. Somos mucho más que eso. Es un asesinato. Un asesinato. Un asesinato.

 

 

3

 

La Caravana

 

 

Los tiros que escuchó no fueron de terrorista, no, dijo él. Mirevea. Que ellos mismos le cayeron a tiros a la caravana, balas de perdigón, balas de goma, dizque los de rojo son aún peores que aquel que no se denomina. Dizque hasta la mulata fue cosa de confabulación del crimen. Que ellos cogieron la siembra. Que el hombre quiso transformar el país en un gallinero y ahora agarra huevo por donde pasa. Pero, ¿qué saben ellos de granja y de tiro para mezclarlo todo? Mi yema no mata, dije. Campesino inmundo, me dijeron, y no me hice el boludo. Que se repita eso en todo lo que es hoja y teléfono, no tengo que darlo por cierto. Dios por mí. Pueblo ignorante. Cara de gente, cara de can: se determina que es el bolso mito, que es el mar  mito, que es la masa mito y esa animalada solo ha de dar indigestión. Eso para mí es mucho dineral y poca visión de las cosas. Plaga de mierda. Dios presente. Hasta en la radio dijeron, calcula: que no fuese el hombre a tierra de gente culta o politizada. ¿Cuál qué? Vergüenza de las Minas, de las grandes. Que tiro ahora es cosa de culto. Solo si es en la Iglesia de ellos. No lo tolere más e insista.  Que basta de tanta humillación. Que ganado no he de ser más. Ca gado estoy y nada. Ya me basta con porrazos de poderoso.  O muestra vergüenza en su santa cara o muere por discurso de autoridad, comiendo esta bosta, con la cara llena de tiros. Que por mi puerta no pase esa gentuza.

 

 

4.

 

La Canción del Exilio

 

En mi tierra hay palmeras donde mea jucá. Las leyes que una vez existieron ya no funcionan por allá. En mi tierra hay panes de azúcar para que turistas fotografíen, negras bonitas para coger pegar matar. En mi tierra hay mayordomos, castas, clanes y clubes de tiro, y toda la noche, lunes a domingo, se juega de policía y ladrón. En mi tierra hay palmeras y casi ya hay militar. No permita Zeus que sufra en las mazmorras del penal juvenil, de la comisaría o del juzgado. En una tierra así de grande, tanta naturaleza, tan poca historia, ¿por qué falta la memoria para preguntar quién echa los tiros? En mi tierra está el coco, están los culos y con orgullo festejamos que no hay negros, solo morenitos, mulatitas, los primeros de la comunidad. Y para los machos de verdad, vaselina para los culitos infantiles. En mi tierra no hay libros, sino cirios, no hay lectores, sino señores -de traje ni siempre bien cortado- que cargan biblias, pero no se conmueven. En mi tierra hay milico, hay mito, hay michel y hay pezao. En mi tierra hay tortura, atentados a la cultura e incluso crimen estatal. Constitución ya no se necesita, camelúcia es la que autoriza, de acuerdo con la convicción. Mi tierra sí tiene dueño, tiene la carga de tortura, desmandamiento y esclavitud. Al cavilar solito en la noche, me rasco entero preguntándome: ¿para qué tanta palmera, tanta amazonia, tanta tontería, si todo termina en jucá?

 

 

5.

 

 

Para Luiz Inácio

 

A las cinco de la tarde, moro puso huevos en la herida. Mañana hasta las cinco, tú me vienes por el tubo y yo te boto por el caño. A las cinco de la tarde, un moro manda, mi presidente es mi trofeo. Voy solito a la champañera a deleitarme con tu imagen, a las cinco de la tarde. Todo el pueblo en la tevé, seremos tú y yo, en mi burdel de la cobertura, refundando la estructura, haciendo justicia a costa tuya, a las cinco de la tarde. En la arena del combate, el toro cornudo quiere el sacrificio, se excita cuando pasa el paño ensangrentado, agitado, a las cinco de la tarde. El toro moro espera, gira en falso, solo ve hipotético embargo, patología prorrogativa y el presidente a eliminar. A las cinco de la tarde. El juez toro tiene a su lado, engrapadora inveterada, difamador garboso y hecho barbie, discurso fino y poco trato, a las cinco de la tarde. Gesto letal, piensa Inácio, es ver a un lacayo hacerse presa de su propio rabo. Deja, pues, que el toro lo espere, a las cinco, seis, siete de la tarde. Manda tus tropas, triste toro, porque el otro, Sánchez Mejías, enfrentaba ganado más gallardo, de coraje, de hombría. Ese Inácio no se entrega, espera, e para nada está solito, a las cinco de la tarde. Que venga el toro, que pague solo sus causas y que si lo quiere cautivo, actúe. Que tan largo sea el camino, así  larga sea la lucha. A las cinco de la tarde.

 

 

6.

 

Ahora

 

Y ahora que ya quemamos a la bruja y ya agarramos al anticristo. Y ahora que cerramos las exposiciones de arte que muestran culo y muestran pija. Y ahora que acabamos con las becas de investigación que no producen tecnología. Y ahora que cerramos los ministerios más inútiles y clientelares. Y ahora que el ejército está en la villa y limpia las calles con la policía. Y ahora que se protege a la escuela de historia, de filosofía y de otras doctrinas. Y ahora que los derechos humanos tienen sus días contados, y solo nosotros, derechos, los tenemos asegurados. Y que un grupo de jueces, promotores, temerosos y dios y muy convencidos velan por nosotros. Y ahora incluso que las leyes laborales ya son flexibles y el empresario puede cambalachear. Y ahora que solo la meritocracia de familias abastecidas tiende a triunfar. Y ahora que los sindicatos, sin impuestos obligatorios, han de perecer sin pan. Y ahora que hay más orden, más justicia y más familia. Y ahora que los procesos que interesan bien rápido irán de avanzar. Y ahora que el país se moderniza y el comunismo no tiene espacio en la vida nacional. Y ahora que las noticias solo son buenas y que avanzamos como nunca. Y ahora que los aviones ya andan más limpios y los aeropuertos más ventilados. Y ahora que es para nosotros y solamente para nosotros este país. ¿Y ahora?

 

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