Nueva Etapa de la revista La Pecera

que inició su recorrido durante la crisis argentina del 2001 hasta el año 2009, en que dejó de publicarse en papel , hasta 2016,  en que reaparece con el Nro 15.

 "Ningún pez es demasiado raro para tu pecera" es el lema de la revista, inspirado en la conocida novela de D. H. Lawrence, señalando la heterogeneidad de contenidos y lenguajes. Y también, una apuesta por autores, poéticas y pensamientos a contrapelo.

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La PECERA.ne

ISSN 1666-8782

Fundada en Mar del Plata, otoño de 2001 © Editorial Martín y O. Picardo

DIRECTORES:

Osvaldo Picardo  y  Héctor Freire.

© 2016 Big Fish para La Pecera. Creado con Wix.com 

lapeceralibros@gmail.com

DIRECCIÓN POSTAL: Av. Pueyrredón 2387  5º Piso.  (1119) Capital Federal 

CARLOS CARTOLANO:

AQUÍ HAY UN LECTOR
Cinco poemas inéditos

 

Carlos Enrique Cartolano –Punta Alta, 1947, vive en Mar del Plata desde 2010-. Además de poesía, ha publicado cuento, microficción y ensayo.  Su último poemario, “guíaLUCIANfreud -33 óleos-“ (2016), mereció la faja de honor de la Sociedad de Escritores de la Provincia de Buenos Aires. En estos días da a conocer su nuevo libro, “Cuadratura del horizonte -520 borradores y una porción vital-“. Los cinco poemas antes sometidos corresponden al inédito “Abarrotes” (2017).

Diane Di Prima, 1969

cortafuegos        

 

diez minutos antes del doble ataque a las torres

en new york/ la vajilla del bar tremoló en oídos

de algunos sensitivos

         y veinte antes/ el caniche a la mesa

de rue mouffetard abandonó su servilleta

y un gemido sobre las piernas de suzanne

 

esa mañana anisah dialogaba con sus primas/ pero

la interrumpió un extraño murmullo

en los estanques/ las tres pensaron: en dumai

también las tortugas verdes son matriarcas

 

y sobre el bosque de castelar dos nubes coronaron

la construcción/ una grave ceguera apropió

         la redondez y fue en piedra bocha

a imbuirse de cemento/ eso cuando la tevé mostraba

primeras imágenes de humo por la cadena española

 

una vez más el tiempo es consecuencia/ aún antes

de mudanza en hoteles de paso y contemplar fondos

en las valijas

         el silencio rodea la piel y nos despierta

 

 

 

copia del brillo

 

 

el poema devora al poeta

Octavio Paz

 

 

el ángulo con que la luz difunde presencia en esta hora

los colores/ sus presagios/ la constante mutación del exterior

cuanto está por comenzar y presiento junto

a lo que terminó horas atrás/ la pila de libros/ algunos papeles

reconocibles por ahora: coincidencias del tiempo y los pendientes

 

siempre muestra superficies inclinadas mi recuerdo

 

todo sin excepción apunta a la forma perfecta/ pero dónde

si en la escultura pregunto/ en la omnipresente realidad

que fotografía guido argentini con plata y oro de los ángeles

o en últimas herencias de leonardo/ sarcasmos de egon y lucian

hasta valgan quizás pulcritudes de klimt y respeto clásico del ojo

 

dino valls por caso/ candidez a flote/ tiempo al desnudo

 

siempre llaves que devuelven curso al agua/ como en alhambras

la visión de ánforas o muslos/ brillos y reflejos de la brisa/ voces

por sobresalir/ acaso el coro/ o finalmente echar abajo las persianas

y copiar el interior: mansas hidrografías/ relieves del cómo

o hasta cuándo/ el poema me despunte y él tatúe en mí su letra

 

copiar el cauce: la negra vertiente de quien contempla la abertura

eso dije/ ni más ni menos

 

 

amor de 510 ac

 

… buscando el equilibrio

sagrado de las cosas…

Valeria Pariso

qué otra cosa sino la sonrisa de dos milenios

y medio en ella/ las complacencias protectoras

de él/ por responderle a valeria

 

         porque labraron maderos de eneas

-aquel respetuoso del patrocinio subido en andas-

ellos: amantes de cerveteri/ sobre un sarcófago

de terracota –previo 510- en louvre lens

 

anticiparon su fin/ hicieron de él su mejor momento

al legar sonrisas/ confianza en entregas porvenir

         son principados las paces de contemplación

 

ellos pusieron sus ojos sobre el nicho antes de ocuparlo

hicieron del respeto poesía/ sacral equilibrio/ amor

 

leónidas

 

no se me permitan cercanías ni colme mis sentidos

la presencia/ antes siempre imagine más que vea

batalle otra vez sin armaduras

                            no atesoren los bolsillos/ quede

seca mi boca y exánime esta piel que supo tantos

desiertos recorridos/ me sea dado el fin: la despedida

la memoria sabe más y vence al tiempo

tiempo de escritura

 

 

                   aquí hay un lector/ él

tras concluir un capítulo cierra el libro/ luego prosigue

otra historia en el sueño

 

                   distinto en sitio y conciencia

allí el autor continúa la secuencia temporal  de pie

o tal vez escribe

                   y al cabo duerme cuando el primero despierta

 

en tiempos disímiles comparten la historia/ pero

mientras a uno vuelvan a sorprenderlo descubrimientos

el otro agradecerá al sueño la imaginación supérstite

 

la naturaleza ignora el tiempo/ por eso éste se detiene

en ocasiones/ y al volver/sólo el pensamiento mágico

                   responde en consciente a la inquietud