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TOMÀS GARCÉS

Trad. de Carlos Vitale

Nació en 1901 en Barcelona, donde murió a los 92 años. Fue uno de los grandes poetas de la lengua catalana, también narrador, periodista, traductor.

Entre otros libros de poesía, ha publicado: Vint cançons y Escrit a terra. Garcés era abogado y licenciado en letras. Amigo de Joan Salvat-Papasseit, publicó sus Poemes en ondes hertzianes, tuvo su primer éxito con Vint cançons (1922), libro en que cultivó la poesía popular y que le acercó al estilo de Juan Ramón Jiménez y García Lorca. Exiliado en Francia durante la Guerra Civil, regresó a Barcelona en los años cuarenta e intentó reeditar, sin éxito, la revista Quaderns de poesia.

Su último libro de poesía fue Escrit a terra (1985).

El olvido y otros poemas

OLVIDO

 

Con el árbol respiro,

palpito con la fuente.

¡Qué lejos me llevan

los cantos del pájaro!

 

De la hierba cortada

amarillean los prados.

La nube navega

como un pensamiento.

El hilo de la araña

brilla a trozos.

Con el árbol respiro

y olvido los caminos.

 

 

OBLIT

 

Amb l’arbre respiro,

batego amb la font.

Que lluny se m’enduen

els cants de l’ocell!

 

De l’herba dallada

groguegen els prats.

El núvol navega

com un pensament.

El fil de l’aranya

brilleja a bocins.

Amb l’arbre respiro

i oblido els camins.

 

HISTORIA NATURAL

 

El mar es de los peces que allí viven

y de la luna que lo mueve;

los tejados son para la lluvia

y para el sueño del lagarto;

los árboles dan a la hiedra

su tronco, la rama al pájaro;

unos mismos caminos atraviesan

los hombres y las hormigas.

 

Pero el aire que se detenía,

invisible cristal,

en el silencio del mediodía,

es solo para los gritos de los niños.

 

 

HISTÒRIA NATURAL

 

La mar és dels peixos que hi viuen

i de la lluna que la mou;

les teulades són per la pluja

i pel somni del llangardaix;

els arbres donen a l’heura

llur tronc, la branca a l’ocell;

uns mateixos camins travessen

els homes i les formigues.

 

Però l’aire que s’aturava,

invisible cristall,

en el silenci del migdia,

és només pels crits dels infants.

 

 

EL CAZADOR

 

La viña envidia el verde de los castaños,

el mar se va agrisando bajo la niebla,

se apaga el oro tostado de la perdiz,

en el aire hay ternuras moribundas.

El verano se va. Y un cazador cansado,

con un breve escopetazo,

hace añicos el vidrio claro del cielo

y sobre el mundo las flores del cielo esparce.

 

 

EL CAÇADOR

 

La vinya enveja el verd dels castanyers,

la mar es va agrisant sota la boira,

s’apaga l’or torrat de la perdiu,

en l’aire hi ha tendreses moridores.

L’estiu se’n va. I un caçador cansat,

amb una breu escopetada,

trenca a bocins el vidre clar del cel

i sobre el món les flors del cel escampa.